La escritora y docente María José Bianchi Calendino está organizando un congreso interdisciplinario denominado Infancias sin rehenes, referido especialmente a menores que quedan en el centro del huracán durante conflictos entre los progenitores. El encuentro —aunque todavía faltan cerrar algunos detalles—, en principio, se desarrollaría en el Puerto San Carlos, el 2 de mayo.
“La idea es que no sólo sea un congreso de capacitación, sino un evento interdisciplinario, por el contexto que tendrá, ya que habrá invitados de distintas disciplinas”, expuso.
María José, en ese sentido, afirmó que, entre otros, confirmó su presencia el abogado y comunicador Mauricio D’Alessandro, para referirse a cómo se vinculan esas cuestiones con la Justicia y los medios.
Asimismo, indicó que será de la partida el guionista Ramiro Simón, autor de un proyecto de ley para la creación de un sistema de protección integral para personas víctimas de abuso psicopático y de personalidades narcisistas.
Por otra parte, la intención de María José es que haya presencia de artistas que actúen durante el encuentro. Al respecto, manifestó que está en conversaciones con músicos como Sandra Mihanovich, Marilina Ross, Juan Carlos Baglietto y Lito Vitale, aunque aclaró que, en esos casos, aún falta la confirmación.
En cuanto a la problemática relacionada con la psicopatía, expuso: “Es algo que nos pasa a ocho de cada diez personas”, incluyéndose ella en la estadística. “Esto es desde lo personal a lo colectivo; con este congreso, todos nos subiremos al tren por la misma causa”, aseveró.
“Es importante concientizar. La idea es tomarse todos de la mano para ir colectivamente contra un monstruo que crece cada vez más, estando los nenes en el medio. Los traumas quedan de por vida”, sostuvo, para luego añadir: “Acá no hay colores políticos. La intención es unirse pese a las diferencias, porque lo que nos moviliza es la perspectiva de infancias”.
María José explicó que, además de organizar el congreso, está realizando “una investigación para aportar porcentajes y datos concretos que sirvan para visibilizar mejor el tema”. Al respecto, indicó que “es muy difícil sacar esas estadísticas, porque las denuncias a veces no llegan al destino correcto o se archivan”.
Su intención es que esa averiguación se transforme en un libro. Cabe resaltar que ya tiene publicadas cuatro obras de carácter pedagógico y también Hechizo narcisista, texto que, además de enmarcarse en la autoayuda, ella calificó como de “autotransformación”, porque la intención que guía sus páginas es que el lector encuentre el modo de “romper el encanto” que ejerce una persona que le hace daño. Así, detalló que la referencia alude a “personalidades psicopáticas, tóxicas, que manipulan para llegar a su objetivo”.
“Hay familias disfuncionales, con gente psicopática, aunque para afuera parezca de cuento, que se agarra de los niños como herramienta para hacer daño a la otra persona, sin medir las consecuencias. Las leyes actuales hablan de daños corporales, pero lo abusivo desde lo emocional no deja huellas visibles en el cuerpo, entonces es muy difícil de comprobar. Hablamos, por ejemplo, de relaciones abusivas de más de diez años, donde los niños son rehenes”, consideró.
De tal modo, remarcó la importancia que tendrá el congreso cuando la actualidad muestra una “falta de formación específica, de criterios claros y herramientas reales para abordar problemáticas complejas que impactan directamente en personas, familias y, especialmente, en niñas, niños y adolescentes”.
“La propuesta es generar un espacio serio de capacitación, reflexión y prevención, no partidario ni superficial, abierto a todo público”, expresó la escritora.
“Creemos profundamente que este congreso es una oportunidad colectiva, constructiva y transformadora, y que Bariloche puede convertirse en un punto de encuentro federal donde el derecho, la salud mental y la experiencia humana dialoguen con responsabilidad y compromiso”, sumó, aclarando que el encuentro será gratuito y sólo se pedirá un alimento no perecedero para destinar a alguna institución de la ciudad.
Fuente: El cordillerano
