La santiagueña Julia Gerardi, Licenciada en Criminología y Seguridad, especialista en Psicología y Psiquiatría forense será una de las disertantes del Congreso Interdisciplinario Nacional “Infancia sin Rehenes: niñas y niños huérfanos con familia y padres vivos”, que se realizará el 2 de mayo en la ciudad de San Carlos de Bariloche. Las inscripciones podrán realizarla enviando un correo a infanciassinrehenes@gmail.com
El congreso es impulsado por María José Bianchi, educadora, escritora e investigadora independiente, reconocida por su compromiso sostenido con la defensa de los derechos de la infancia y la visibilización de problemáticas silenciadas.

En diálogo con MDC INFO, Gerardi sostuvo que: «Hablar de “infancias como rehenes” no es una metáfora exagerada. Es describir una realidad que se observa cada vez con mayor frecuencia en conflictos familiares de alta intensidad donde los hijos quedan ubicados —consciente o inconscientemente— en el centro de disputas adultas.
Hoy el sistema judicial interviene más que nunca en dinámicas vinculares. Eso no es negativo en sí mismo. El problema aparece cuando:
- Se judicializan conflictos relacionales sin abordaje interdisciplinario adecuado.
- Se confunden intervenciones terapéuticas con evaluaciones periciales.
- Se utilizan denuncias como herramientas estratégicas dentro de disputas vinculares.
- Se instalan relatos rígidos antes de que exista prueba técnica consolidada.
El Congreso busca visibilizar estas prácticas, analizarlas con rigor metodológico y distinguir opinión de evidencia. No se trata de tomar partido, sino de fortalecer el estándar técnico cuando el conflicto adulto escala al sistema judicial.
Desde la criminología y la seguridad, ¿qué señales de alarma aparecen cuando los hijos quedan atrapados en disputas familiares o judiciales?
Desde el análisis criminológico, hay indicadores que requieren observación temprana:
- Relatos infantiles con lenguaje técnico impropio de la edad.
- Cambios abruptos y sin explicación consistente en la narrativa del niño.
- Rupturas vinculares totales y repentinas sin antecedentes documentados.
- Judicialización acelerada sin intentos previos de mediación.
- Escalada simultánea en fuero de familia y penal.
- Uso reiterado de denuncias cruzadas como mecanismo de presión procesal.
«En términos de seguridad jurídica, cuando el expediente pierde claridad metodológica, el riesgo no es solo procesal: es humano. El método importa. La hipótesis no es prueba. Y en conflictos de alta intensidad, esa diferencia es decisiva, expresó».
¿Qué consecuencias reales y a largo plazo puede tener para un niño o adolescente crecer en medio de este tipo de conflictos?
Las consecuencias no son abstractas. Se observan en la práctica clínica y pericial:
- Ansiedad crónica.
- Trastornos del sueño.
- Dificultades escolares.
- Problemas en la construcción de identidad.
- Desconfianza en figuras de autoridad.
- Dificultades futuras en vínculos afectivos.
Cuando el niño es colocado en posición de “elegir”, “declarar contra”, o sostener versiones ajenas a su experiencia, se produce una carga psíquica que puede acompañarlo durante años.
Además, los procesos judiciales prolongados generan un estrés sostenido que impacta en el desarrollo emocional y cognitivo.
El conflicto adulto pasa. La huella en la infancia puede permanecer.
¿Quiénes pueden participar del Congreso “Infancias sin rehenes” y por qué es clave que la sociedad se involucre activamente?
El Congreso está dirigido a:
- Profesionales del derecho.
- Psicólogos clínicos y forenses.
- Peritos.
- Criminólogos y especialistas en seguridad.
- Docentes y equipos educativos.
- Trabajadores sociales.
- Operadores judiciales.
- Estudiantes.
- Madres, padres y familias que atraviesan procesos judicializados.
La participación de criminólogos es especialmente relevante, ya que su intervención permite analizar la construcción de hipótesis, la coherencia interna de los relatos, la valoración técnica de la prueba y la prevención de escaladas innecesarias hacia el ámbito penal.

Es clave que la sociedad se involucre porque los conflictos vinculares no ocurren en el vacío. Impactan en escuelas, en tribunales, en sistemas de salud y en comunidades.
Comprender cómo funciona un expediente, qué debe exigirse técnicamente y qué diferencia una intervención clínica de una pericia judicial no es un dato accesorio: es información que protege.
Este Congreso propone algo concreto: abrir el debate desde el método, no desde la consigna.
