Por Eugenia Suárez Pedregal

Un caso que se volvió viral en redes sociales y encendió el debate sobre racismo y legislación en Brasil involucra a una santiagueña denunciada por un brasileño después de que ella realizara gestos imitando a un mono. Más allá de la viralidad del hecho, lo que está en el centro del conflicto es cómo la ley brasileña entiende y sanciona las expresiones racistas o discriminatorias, incluso cuando ocurren fuera de protestas o discursos políticos

Para entender la situación es clave saber que en Brasil el racismo y los insultos raciales no son simples faltas de educación: son delitos castigados por la legislación penal, con consecuencias legales reales.

Racismo en Brasil: un delito grave

Brasil tiene una legislación antirracista muy rigurosa que considera el racismo como un crimen grave, sin posibilidad de fianza ni prescripción, es decir, puede ser procesado en cualquier momento y el acusado no puede pagar para evitar prisión si se cumple la tipificación del delito.

A partir de enero de 2023, una nueva norma reforzó aún más este enfoque: la Ley nº 14.532/2023. Esta ley equipara explícitamente la injuria racial con el crimen de racismo dentro de la llamada Ley del Crime Racial (Ley nº 7.716/1989) y el Código Penal brasileño.

Qué dice exactamente la Ley nº 14.532/2023

La ley establece que injuriar a alguien ofendiéndole la dignidad o el decoro por su raza, color, etnia o procedencia nacional es considerado crimen de racismo, no solo un insulto menor.

La pena prevista es de 2 a 5 años de reclusión y multa, igualando este tipo de injuria a otros crímenes de racismo más tradicionales, y sin posibilidad de fianza o prescripción. Antes de esta ley, esos casos se encuadraban en el delito de injuria racial con penas menores.

La ley también prevé aumentos de pena cuando el acto se comete por dos o más personas, cuando ocurre en contextos de diversión o recreación (el llamado “racismo recreativo”), y si se da en actividades deportivas, artísticas o culturales públicas.

Además de la pena de prisión, la persona puede ser prohibida de frecuentar ciertos lugares públicos por un período determinado como parte de la sanción.

¿Por qué un gesto o llamarle “macaco” a alguien es considerado racismo?

En el contexto brasileño, la comparación de una persona con un animal y en particular con un monkey o macaco, no es vista como una ofensa trivial o un chiste, sino como una forma de degradar o deshumanizar a alguien por su raza, color o procedencia. Esta comparación está profundamente asociada a estereotipos racistas históricamente utilizados para justificar desigualdades y discriminación.

La ley brasileña interpreta que cualquier acto o palabra que cause humillación, vergüenza o exposición indebida a una persona o grupo por motivos de raza o color puede constituir discriminación, y por tanto puede encuadrarse dentro del crimen de racismo.

En Brasil, decir “macaco” o hacer gestos que comparen a una persona con un mono puede ser considerado racismo o injuria racial tipificada como crimen grave, sujeto a penas de prisión de varios años y multas bajo la Ley nº 14.532/2023, que equipara este tipo de conducta al delito de racismo.

Este enfoque legal refleja la postura del Estado brasileño de combatir con severidad la discriminación racial, tratando de proteger la dignidad humana más allá de simples ofensas verbales especialmente cuando la víctima siente que fue atacada por su color de piel o procedencia.

Por MDC INFO

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