El Lic. en Psicología Leo Maiello habló con MDC INFO sobre el modo en que las nuevas formas de relacionarnos atraviesan los vínculos afectivos y planteó la necesidad de recuperar la presencia y el compromiso.
En una entrevista con MDC INFO, el Lic. en Psicología Leo Maiello reflexionó sobre la manera en que las nuevas tecnologías, la inmediatez y los cambios culturales están modificando la forma en que las personas construyen y sostienen sus vínculos.
Para Maiello, vivimos una época en la que muchas decisiones están atravesadas por una lógica de utilidad: “me conviene o no me conviene”, “me sirve o no me sirve”. Esa mirada, según planteó, también termina trasladándose al terreno del amor y las relaciones personales.
El psicólogo llegará a Santiago del Estero el próximo 20 de septiembre, donde presentará “Yo, sin culpa”, una propuesta que combina psicología, música, humor y reflexión en el Paraninfo de la Universidad Nacional de Santiago del Estero. La actividad está prevista para las 20.
Cuando los vínculos se vuelven descartables
Durante la entrevista, Maiello planteó que el amor supone una lógica diferente a la de una relación basada exclusivamente en recibir algo a cambio. Para él, un vínculo implica también estar disponible para el otro, dar y atravesar situaciones que no siempre resultan cómodas.
En ese sentido, cuestionó una tendencia cada vez más presente: abandonar rápidamente una relación cuando aparece la primera dificultad.
El psicólogo sostuvo que “los vínculos, parte de un vínculo es incomodidad”, y explicó que una relación adulta implica aceptar que existen aspectos del otro que posiblemente nunca gusten, pero que eso no necesariamente significa que el vínculo deba terminar.
La reflexión apunta directamente a una de las características de las relaciones contemporáneas: la facilidad con la que algunas personas deciden retirarse ante el primer conflicto, en lugar de intentar comprender qué está ocurriendo y si existe la posibilidad de construir.
El ghosteo y la dificultad de poner el cuerpo
Durante la entrevista se le consultó sobre el fenómeno del ghosteo, una práctica que consiste en cortar el contacto con otra persona sin ofrecer explicaciones.
En su mirada, la virtualidad facilita determinadas formas de alejamiento porque reduce la necesidad de afrontar cara a cara aquello que incomoda.
“Es muy fácil irse cuando uno no pone el cuerpo”, planteó durante la entrevista.
La frase resume uno de los ejes de su reflexión: la diferencia entre mantener un vínculo desde la comodidad de una pantalla y asumir la presencia, la conversación y las dificultades que forman parte de cualquier relación.
Para Maiello, justamente allí aparece una diferencia entre los vínculos que calificó como “infantiles” y aquellos que pueden considerarse adultos: la capacidad de tolerar la incomodidad y decidir qué hacer con ella.
¿Qué es real en tiempos de inteligencia artificial?
La conversación también llegó a la inteligencia artificial y la dificultad creciente para distinguir entre realidad y ficción.
Maiello advirtió que la sociedad atraviesa una especie de saturación de contenidos y situaciones en las que cada vez resulta más difícil saber qué es verdadero.
En ese contexto, planteó: “Ya ni siquiera sabemos si Eugenia existe o si Leo existe”, en referencia a la posibilidad de que la tecnología llegue a generar personas, voces e identidades indistinguibles de las reales.
La reflexión no se limita a la tecnología. También vuelve a colocar en el centro una pregunta sobre los vínculos: qué significa realmente encontrarse con otra persona cuando gran parte de nuestra comunicación puede desarrollarse sin presencia física.
El desafío, en ese escenario, parece ser recuperar aquello que la virtualidad no puede reemplazar completamente: la presencia, la conversación y la capacidad de permanecer cuando aparece la incomodidad.
Leo Maiello llevará justamente parte de estas reflexiones a “Yo, sin culpa”, espectáculo que propone un encuentro con el público a través de historias, psicología, música, humor y situaciones cotidianas. La propuesta busca alejarse del formato de una clase tradicional y plantear una conversación en tiempo real.

