Para MDC INFOAlta Nota con Eugenia Suárez.

Marta Silva, profesora de Educación Especial con orientación en Sordos e Hipoacúsicos e intérprete de Lengua de Señas Argentina (LSA), es una figura reconocida dentro de la comunidad sorda de Santiago del Estero. Su trabajo también la llevó a participar como intérprete en diferentes actos y actividades institucionales del Gobierno de la Provincia, donde acompaña y facilita la comunicación para garantizar la accesibilidad.

 

En el marco del Día del Intérprete de Lengua de Señas Argentina en el ámbito educativo, que se conmemora cada 13 de septiembre, Alta Nota con Eugenia Suárez conversó con Marta Silva para conocer su historia, su vocación y los desafíos que todavía enfrenta la comunidad sorda.

La vocación de Marta por la lengua de señas nació al observar una realidad que la movilizó profundamente: chicos sordos que quedaban apartados en distintos espacios porque no podían comunicarse con las personas oyentes, y viceversa.

 

La presencia de un intérprete de Lengua de Señas en estos espacios cumple un rol fundamental: garantizar la accesibilidad a la comunicación y a la información, permitiendo que las personas sordas puedan conocer y comprender lo que sucede en nuestra provincia y participar en igualdad de condiciones.

 

En este sentido, Marta también destaca el acompañamiento y el apoyo que recibe desde diferentes espacios e instituciones para poder desarrollar su tarea y contribuir a una comunicación cada vez más accesible e inclusiva.

“Es importante que ellos también sean parte de la conversación, que podamos conversar todos”, recuerda al hablar de los comienzos de un camino que, con el tiempo, la llevó a convertirse en intérprete de Lengua de Señas Argentina (LSA).

 

Después de recibirse de profesora, decidió especializarse con un objetivo claro: convertirse en ese puente de comunicación que la comunidad sorda necesitaba.

 

Una profesión basada en la responsabilidad y la confianza

 

Para Marta, ser intérprete de la Asociación de Sordos de Santiago del Estero representa una enorme responsabilidad. Explica que son las propias personas sordas quienes eligen a sus intérpretes y que, además, participan en su capacitación para que puedan desenvolverse correctamente en la lengua de señas.

 

“Yo sé que cuando hacen una videollamada es importante y siempre trato de estar en todos los espacios donde me necesitan”, expresa.

A lo largo de su trayectoria, acompañó a integrantes de la comunidad sorda en momentos y situaciones muy diferentes: partos, consultas médicas, trámites, cuestiones judiciales, denuncias, consultas con abogados, misas, cumpleaños de 15 y bautismos, entre otras circunstancias de la vida cotidiana.

Para ella, cada una de esas experiencias reafirma el valor de su trabajo. “Es un placer que ellos tengan la confianza que tienen hacia mi profesión y que yo esté a la altura de acompañarlos y garantizar el derecho a la accesibilidad”, sostiene.

La comunicación, una de las principales barreras

Al reflexionar sobre los desafíos que enfrenta la comunidad sorda, Marta señala que una de las mayores dificultades es el acceso a la comunicación.

Explica que muchas personas oyentes no conocen la lengua de señas, lo que genera obstáculos para que las personas sordas puedan desenvolverse con autonomía en espacios fundamentales de la sociedad.

Ir al médico y comprender un diagnóstico, realizar una denuncia en la Policía, informarse a través de las noticias, solicitar una ambulancia o resolver un trámite pueden convertirse en situaciones complejas cuando no existen herramientas adecuadas de comunicación.

“Esto impide a la comunidad sorda acceder libremente a espacios comunes”, advierte.

 

Para Marta, no se trata de problemas diferentes a los que atraviesan las personas oyentes, sino de las mismas situaciones cotidianas, con una barrera adicional: la falta de accesibilidad comunicacional.

 

Aprender lengua de señas para construir una sociedad más inclusiva

 

En este sentido, considera fundamental que cada vez más personas aprendan Lengua de Señas Argentina.

 

Es importante que los oyentes aprendan lengua de señas, ya que esto le permite al sordo acceder al derecho a la comunicación”, afirma.

 

Según su mirada, el conocimiento de la LSA favorece una inclusión plena y permite que las personas sordas desarrollen mayor independencia, sin tener que depender permanentemente de un intérprete.

 

También plantea la necesidad de que los espacios públicos y los servicios esenciales cuenten con personas capacitadas en lengua de señas.

Hospitales, bomberos, el servicio de emergencias 107, obras sociales y comercios son algunos de los lugares donde considera indispensable contar con herramientas que permitan una comunicación accesible.

 

“Debemos enfocarnos” en esa barrera que todavía persiste y que afecta a la comunidad sorda en su vida diaria, sostiene.

 

El acompañamiento familiar y el acercamiento a la comunidad sorda

 

Marta también dejó un mensaje para las familias que reciben el diagnóstico de sordera de un bebé.

 

Reconoce que pueden aparecer sentimientos de miedo, sorpresa o culpa, pero destaca que lo importante es comenzar a ocuparse de las necesidades del niño y buscar las herramientas que favorezcan su desarrollo.

 

En ese proceso, considera fundamental el acceso a terapias y el contacto con la comunidad sorda.

 

“Es importante que pueda adquirir la lengua de señas, con una gramática completa, porque donde hay lengua hay pensamientos, memoria y razonamiento”, explica.

 

Asimismo, destaca que acercarse a la comunidad sorda permite conocer su historia, su cultura y su identidad.

 

Para Marta, aprender LSA no significa solamente incorporar nuevas señas, sino también abrirse a otra forma de comunicación y comprender una realidad que muchas veces permanece invisibilizada.

 

Una invitación a comunicarnos todos

 

En el marco de esta fecha, su historia invita a reflexionar sobre la importancia de construir una sociedad donde ninguna persona quede afuera de una conversación, una consulta médica, un trámite o un momento importante de su vida por no encontrar un canal de comunicación accesible.

 

La labor de los intérpretes de LSA resulta fundamental para acompañar a la comunidad sorda, pero el desafío de la inclusión también involucra a toda la sociedad.

 

Aprender lengua de señas, derribar prejuicios y garantizar la accesibilidad son pasos necesarios para que la comunicación sea verdaderamente un derecho de todos.

 

 

Por MDC INFO

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