Un informe privado advierte sobre la fuerte caída de fondos enviados desde Nación. El impacto supera el millón de pesos por habitante.
La política de recorte del gasto público aplicada por el Gobierno nacional para sostener el equilibrio fiscal ya se refleja con fuerza en las provincias. En ese escenario, Santiago del Estero aparece entre los distritos alcanzados por la reducción de recursos: en los últimos 26 meses, dejó de percibir $1.229.934 millones en transferencias nacionales.
La cifra surge de un estudio del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), dirigido por el economista Nadin Argañaraz, que analizó cómo evolucionaron los envíos desde Nación entre enero de 2024 y febrero de 2026, en comparación con el promedio mensual registrado durante 2023.
Más allá del monto total, el informe pone el foco en un dato que ayuda a dimensionar el impacto: la pérdida por habitante. En Santiago del Estero, el recorte equivale a $1.160.300 por persona, lo que refleja la magnitud de la reducción de recursos disponibles.
El peso del recorte en fondos discrecionales
Uno de los puntos centrales del análisis es que el ajuste se concentró principalmente en las transferencias no automáticas. Se trata de fondos que no están definidos por ley, sino que dependen de decisiones del Ejecutivo nacional.
Estos recursos suelen destinarse a obras públicas, programas específicos o asistencia directa, por lo que su disminución repercute de manera más visible en la gestión provincial.
A nivel país, este tipo de transferencias registró una caída de $20,5 billones (medidos a valores constantes de febrero de 2026), explicando más de la mitad del ajuste total.
Diferencias entre provincias
Si bien en términos absolutos Buenos Aires encabeza la lista de jurisdicciones más afectadas, seguida por Santa Fe y La Rioja, el análisis cambia cuando se observa el impacto en relación a la población.
En ese caso, las provincias más pequeñas son las que terminan soportando un mayor peso relativo. Santiago del Estero se ubica en una posición intermedia, aunque con un nivel de afectación relevante.
Menos coparticipación
El recorte también alcanzó a las transferencias automáticas, entre ellas la coparticipación, que representa una fuente clave de ingresos para las provincias. A nivel nacional, este componente registró una baja de $15,6 billones.
En contraste con este escenario general, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires fue la única jurisdicción que logró un saldo favorable, debido a una resolución judicial que incrementó su coeficiente de coparticipación.
Un escenario más exigente
Si bien el dato por habitante no implica una pérdida directa en los ingresos individuales, sí da cuenta de una menor disponibilidad de fondos públicos.
En el caso santiagueño, la reducción supera el millón de pesos por persona, lo que plantea un contexto más ajustado para sostener inversiones en infraestructura, salud, educación y asistencia social.
El informe pone en evidencia una tendencia que las provincias vienen marcando: el ajuste del gasto nacional no impacta de manera homogénea y tiende a sentirse con mayor intensidad en aquellos distritos con menos recursos propios.
